Publicado en BBC Mundo, 12.12.2007.

Cuando falta menos de un mes para el inicio de las elecciones primarias en EE.UU., las encuestas señalan que la carrera hacia la Casa Blanca será más impredecible y emocionante de lo que cualquier analista pudo prever.

Las “primarias” constituyen el proceso electoral por el cual los
partidos, tanto el Demócrata como el Republicano, eligen a su nominado para la carrera final, de cara a los comicios del 4 de noviembre del 2008 donde se decide quién va a sustituir a George W. Bush.

La primera parada de este largo proceso se vive en Iowa, donde los precandidatos de ambos partidos han invertido fortunas en intensas campañas para convencer a los votantes.

“Llevan ya meses con anuncios constantes en radio y televisión, con reuniones en escuelas, y con llamadas por teléfono. Ya ni siquiera nos sorprende encontrarlos en alguna cafetería y estrechar su mano”, manifestó Jeff en un supermercado en Iowa a esta corresponsal.

El pistolazo de salida

En ese estado, en el medio del país con tres millones de habitantes, se celebrará el “caucus” o asambleas legislativas el 3 de enero para elegir a uno de los muchos aspirantes. Esta carrera es el pistolazo de salida y marca la tendencia que seguirá el proceso.

El segundo paso, tan sólo 5 días después, se vive en New Hampshire.

Cada estado, de esta manera, va eligiendo a su candidato preferido y el que gane en el mayor número de estados se lleva el título oficial para competir contra el partido contrario.

Los observadores advierten que para el 5 de febrero ya se sabrá quiénes son estos candidatos preferidos, lo que significa que los aspirantes sólo cuentan con menos de ocho semanas para conseguir los deseados votos.

Este ambiente preelectoral se nota en todas partes del país.

Competencia intensa

Por si fuera poco, los últimos sondeos indican que la carrera será más cerrada que nunca, y han volteado la expectativa de más de uno de los aspirantes.

Por ejemplo, el republicano Rudolph Giuliani y la demócrata Hillary Clinton continúan siendo los favoritos, pero otros candidatos les han comenzado a pisar los talones.

En pocas palabras, otros nombres comienzan a resonar más que el de ellos y la ventaja con la que contaban podría evaporarse de la noche a la mañana.

Según el promedio de las últimas encuestas publicadas por varios medios, la ex primera dama continúa dominando con más del 45% de las intenciones de voto pero su rival, el senador Barack Obama le ha comenzado a robar terreno y si Clinton se descuida Obama podría ganarle en estados clave.

Pastor de votos

En el lado republicano, la batalla es incluso más intensa.

El ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee se ha convertido en la nueva estrella y sus índices de popularidad han subido en estos últimos días como la espuma, sobre todo entre los votantes religiosos que encontraron en el pastor bautista al candidato que buscaban.

Esto afecta por al ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, quién lleva la delantera. Una encuesta de la CNN señaló que Giuliani cuenta con 24% de apoyo, Huckabee con 22% y Mitt Romney, que ha quedado desbancado por ahora, se queda con el 16%.

Otra encuesta de CBS y The New York Times sostiene que Giuliani recibe 22% de respaldo, Huckabee 21% y Romney 16%.

Tan intenso es la lucha, que las campañas de todos estos aspirantes están trabajando día y noche en los estados que inician el proceso antes, con la esperanza que un buen resultado pueda ganarle más adeptos.

Vía: www.bbcmundo.com

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