Organización alerto por legislación que permite juzgar a líderes mapuches como terroristas basándose en testimonios anónimos.

La situación en Chile constituye una de las principales preocupaciones de la Federación Internacional de Derechos Humano (FIDH) en América Latina, afirmó el secretario general de la organización para esa región, Luis Guillermo Pérez.

Además, el organismo alertó por las situaciones en México, Perú y Guatemala.

El responsable continental de la FIDH hizo estas declaraciones durante la presentación en París de la nueva presidenta, la tunecina Souhayr Belhassen, y el nuevo comité ejecutivo de la organización, tras su elección en Lisboa el pasado 24 de abril.

Además de Pérez, participaron en el encuentro el presidente de honor de la FIDH, Patrick Baudoin, el vicrepresidente, Karim, Lahidji, y los secretarios generales de África, Paul Nsapu Mukulu; y el responsable de derechos económicos, sociales y culturales, Olivier de Schutter.

Pérez repasó los principales asuntos que la organización tiene abiertos en América Latina.

En el caso chileno, la FIDH está preocupada por la legislación que permite juzgar a los líderes mapuches como terroristas basándose en testimonios anónimos, algo que contraviene las convenciones internacionales ratificadas por Chile, según Pérez.

Otros hechos

En Perú, la organización apoya a su célula local en su lucha jurídica para que el ex presidente Alberto Fujimori sea extraditado y juzgado en el país.

Además, Pérez mostró su preocupación por los intentos de restablecimiento de la pena de muerte del actual presidente, Alan García, al que acusó de estar implicado en algunos atentados contra los derechos humanos en su anterior etapa al frente del país.

El responsable de la FIDH para América Latina se mostró particularmente preocupado por la situación en México por el “mensaje contradictorio” del presidente, Felipe Calderón, que apoya los esfuerzos en favor de los derechos humanos en la esfera internacional pero no actúa dentro del país.

Consideró un “signo negativo” el nombramiento de Francisco Ramírez Acuña como secretario de Gobernación (Interior) federal, un hombre al que las asociaciones de derechos humanos locales acusan de promover la tortura cuando fue gobernador de Jalisco.

También criticó la “criminalización de la protesta social”, en referencia a la respuesta policial a las manifestaciones del estado de Oaxaca, donde según Pérez, la liga de derechos humanos local es atacada por “una justicia instrumentalizada”.

La FIDH también promueve acciones en favor de la investigación de los asesinatos de mujeres en México y Guatemala y espera obtener el apoyo de la Unión Europea (UE) en estos casos.

En este sentido, Pérez señaló que la actitud de Bruselas sobre las demandas de presión al Gobierno de Calderón tienen menos eco en los últimos años y lo atribuyó a las mayores relaciones comerciales entre la UE y México.

En el caso colombiano, Pérez destacó la compleja situación que vive el país entre las presiones de la guerrilla y de los grupos paramilitares.

Vía: www.elmostrador.cl

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