Una conferencia de dos semanas de Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible y el uso de energía limpia, terminó sin acuerdo en Nueva York, luego de que la Unión Europea se negara a firmar el documento final.

Imagen: Enciclopedia Encarta

El texto “no sólo no cumple con nuestras expectativas, sino que además debilita los compromisos de la comunidad internacional en Johannesburgo de hace ni siquiera cinco años”, señaló el ministro alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, en representación de la UE en el 15 período de sesiones de la Conferencia de Desarrollo Sostenible (CDS).

 

“Aceptar el documento habría enviado un mensaje equivocado al mundo”, dijo el ministro. Suiza apoyó la postura de la UE y señaló que el resultado de la sesión carecía de valor.

 

Los europeos no lograron impulsar su propuesta de comprometer a todos los países a presentar hasta 2010 un plan energético de largo plazo.

 

China y Canadá: la industria manda

 

Los 130 países en desarrollo del grupo de los 77 (G77) y China rechazaron la idea alegando que no permitirán el control de su política energética por parte de las naciones industrializadas. También Canadá, con su gobierno conservador, se sumó al G77 y calificó el texto final de aceptable.

 

La conferencia se realizó después de la publicación de tres informes de la ONU sobre cambio climático y recomendaciones para enfrentarlo elaborados por un panel internacional que promueve modificar comportamientos para evitar las peores consecuencias del efecto invernadero.

 

El panel estima que, en el mejor de los escenarios, con un retroceso de las emisiones de dióxido de carbono, las temperaturas medias subirán entre 1,1 y 2,9 grados este siglo, en tanto que en el peor lo harán hasta 6,4 grados.

 

Representante polémico

 

Además, pese a la protesta presentada por Alemania a nombre de la UE y por Estados Unidos, fue elegido como presidente de la CDS por los próximos dos años el representante del polémico gobierno de Zimbabwe, Francis Nhema. El funcionario recibió un apoyo mínimo de 26 de 50 votos.

 

Sigmar Gabriel, indicó que los países europeos negociaron con los africanos para que eligieran otro

candidato pues las reservas son grandes a sabiendas de que Zimbabwe está inmerso en una crisis económica y política, así como por las prácticas gubernamentales en materia de derechos humanos.

 

Pero los países africanos mantuvieron su selección. En el CDS, que establece directrices para avanzar hacia el desarrollo sostenible y reducir la pobreza, rige la tradición de rotación de los grupos regionales de la ONU y le toca turno a un país africano.

 

Vía: http://www.dw-world.de

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