Tras el recuento de votos en 110 de los 312 consistorios en liza, los laboristas han perdido seis ayuntamientos (120 concejales) y dominan en 15 (609 concejales).

El Partido Laborista del primer ministro británico, Tony Blair, lleva camino de encajar una derrota menor de la prevista en las elecciones municipales celebradas el jueves en Inglaterra, según indican los primeros escrutinios de voto.

Tras el recuento de votos en 110 de los 312 consistorios en liza, los laboristas han perdido seis ayuntamientos (120 concejales) y dominan en 15 (609 concejales).

Por contra, el Partido Conservador, primero de la oposición, se perfila como vencedor de los comicios, al lograr el control de nueve nuevos consistorios (201 concejales), de modo que ahora están en manos “tories” 51 gobiernos locales (1.133 concejales).

El Partido Liberal-Demócrata (tercera fuerza política británica), por su parte, obtiene un nuevo ayuntamiento, hasta un total de ocho (494 concejales).

Según la cadena pública británica BBC, esos datos “parecen indicar que los laboristas podrían no sufrir las fuertes pérdidas que se habían vaticinado”.

El propio laborismo había previsto una pérdida total de hasta 600 ediles, pero no parece que se vaya a materializar ese batacazo si persiste la tendencia actual.

Unos 39 millones de personas -la gran mayoría del electorado del Reino Unido- estaban llamados a las urnas no sólo en Inglaterra, sino también en Escocia y Gales, donde hubo elecciones autonómicas.

Los comicios son vistos como un veredicto sobre el Partido Laborista antes de que Blair anuncie la próxima semana su dimisión como líder laborista y jefe del Gobierno, tras haber conseguido tres mandatos consecutivos y haber permanecido 10 años en el poder.

Los sondeos de opinión apuntan que el laborismo puede retroceder en Escocia ante el avance del Partido Nacionalista Escocés (SNP), que podría obtener 45 de los 129 escaños que están en juego en el Parlamento de Edimburgo, frente a los 39 de los laboristas.

Los escoceses también celebraron comicios locales, ya que se votó en 32 ayuntamientos, pero los realmente importantes son los del Legislativo regional.

En Inglaterra, donde unos 32,8 millones de personas estaban llamados a las urnas para votar en los 312 municipios ingleses -con excepción de Londres, donde se sufragó el año pasado- también se prevé un retroceso del partido gubernamental.

Un total de 10.500 concejalías inglesas están en liza, en las que los laboristas -actualmente con 2.385 concejales- podrían perder terreno en favor de los liberales demócratas -con 2.412 concejales-, según las encuestas sobre intención de voto.

Igualmente, los laboristas también se arriesgan a ceder el control de consistorios en ciudades tan importantes como Sheffield y Blackpool, en el norte de Inglaterra, feudo tradicional de ese partido.

Los comicios en Inglaterra suponen, asimismo, un termómetro para medir los avances del joven líder conservador, David Cameron, cuya formación no tiene presencia en ciudades importantes del norte como Liverpool, Manchester y Newcastle.

Los “tories”, que defienden los escaños de más de 4.400 concejales, esperan ganar entre 600 y 700 nuevos ediles y aspiran a hacerse con el control de ayuntamientos de algunas ciudades meridionales, como Bournemouth y Brighton, bajo dominio liberal-demócrata la primera y laborista la segunda.

De esa manera, los conservadores lograrían el 40 por ciento de los votos en Inglaterra, un porcentaje que, según los expertos, bastaría para vencer en unas elecciones generales.

Los ojos de los analistas también están puestos en los resultados de algunas formaciones menores, como el Partido Nacional Británico(BNP), de extrema derecha y que concurre a todos los comicios con un total de 900 candidatos.

Vía: www.elmostrador.cl

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