DW-WORLD publica en su sitio una entrevista a el parlamentario europeo Wolfgang Kreissl-Dörfler, sobre las espectativas de este encuentro en Santo Domingo con la Unión Europea.

En el marco de las reuniones ministeriales que tienen lugar en Santo Domingo entre la Unión Europea y el Grupo de Río se trata, entre otras cosas, de avanzar en los acuerdos con Mercosur -últimamente empantanados -, y de empezar a desarrollar acuerdos de asociación estratégica con la Comunidad Andina y también el Grupo de San José.

 

Tanto el Alto representante de la diplomacia europea, Javier Solana, como la comisaria europea de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad, Benita Ferrero-Waldner, han anunciado el inicio de negociación de acuerdos con los diversos bloques regionales. El ministro alemán de exteriores, Frank-Walter Steinmeier, preside el encuentro, por ostentar Alemania la presidencia rotativa de la Unión Europea.

 

DW´-WORLD conversó respecto a la relevancia y las expectativas que cabe tener de este encuentro con el parlamentario europeo Wolfgang Kreissl-Dörfler, miembro de los comités encargados de las relaciones EU-Mercosur y EU-Comunidad Andina.

 

DW-WORLD: ¿Qué se puede esperar de este encuentro?

 

Kreissl-Dörfler: No se debería esperar mucho, sin embargo hay que verlo como una buena cosa el que se sienten a conversar para hacer avanzar el asunto de las negociaciones con Mercosur y América Latina. Los países latinoamericanos son socios naturales de algunos países europeos. Es importante que no se mire sólo hacia Asia y China, sino también hacia América Latina. En ese sentido queremos acabar de sacar en limpio los acuerdos con Mercosur.

 

El objetivo oficial de este encuentro es llevar hacia delante las relaciones con Mercosur y la Comunidad Andina. ¿Dónde está ese “adelante”? 

 

Hacia delante sería para mí que se firmase un acuerdo económico, que no se trate de estipular qué cosa se debe exportar de qué país y hacia dónde. Pretendemos aportar a la estabilización de la región, que cuenta en parte con democracias bastante jóvenes. Es decir, crear una relación clara con la Unión Europea. Un acuerdo marco, en mi opinión, podría servir para desarrollarnos. Podríamos determinar campos en los que reducir aranceles, y podríamos lograr conjuntamente mayor bienestar para ambas partes.  Y podría aportar a limar las disparidades, para lo cual la Unión Europea debe ceder en algunos aspectos.

 

En las últimas declaraciones, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, se declara decepcionado por la falta de avances para lograr un acuerdo entre la UE y Mercosur. Que se debe a la falta de cohesión en la región, opinan. ¿Usted cómo lo ve?

 

Si se observa el proceso de la Unión Europea vemos que hubo un motivo político para fundarla en aquel tiempo. En el Mercosur existen diferencias internas entre Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela… primero deben arreglar sus problemas internos. Creo que con el Parlamento del Mercosur darán un paso adelante; es una tarea del  Mercosur, también de su Parlamento, el explicarle a sus ciudadanos el valor agregado que  traería una asociación de este tipo. Es decir, no sólo la cooperación económica, sino una mayor cooperación política. La UE es un bloque más cohesionado, que ha cumplido ya 50 años. Probablemente por eso Mercosur no ha avanzado tanto todavía. Pero, mutuamente, se puede aprender.

 

¿Y la Comunidad Andina?

 

La Comunidad Andina es un grupo importante también. Hay que tener en cuenta que ahora con las elecciones en Ecuador y en Bolivia hay ciertos campos políticos que están ocupados de manera diferente, por ejemplo con el presidente boliviano Evo Morales. Es muy importante que la UE coopere estrechamente con la Comunidad Andina, tanto como lo hace con México y Centroamérica. Y que, en caso de que se logren unirse quizá también teniendo como modelo a la UE, que brindemos apoyo.

 

Pero, ¿diría usted que la Comunidad Andina tiene más cohesión que el Mercosur en este momento? 

 

No. Si vemos el caso de Colombia, con su cierta dependencia de Estados Unidos, no comparto la opinión de que la CAN esté más cohesionada que el Mercosur. Por supuesto que tiene más tradición -basta ver las fechas de fundación-, pero creo que si Bolivia se muestra interesada en cooperar con Mercosur, quizá hasta integrarse… podría pensarse en ampliarlo y crear una unidad de ambos grupos. Es decir, no estoy hablando del ALCA que desea Estados Unidos -desde Alaska hasta Tierra del Fuego un ámbito económico sin ningún tipo de acuerdos sociales- sino que los países latinoamericanos se junten y logren solucionar sus propios problemas entre ellos. Una unión de estados americanos, quizá siguiendo el ejemplo de la Unión Europea. 

 

¿Qué le traería a la Unión Europea una asociación con la Comunidad Andina o con el Grupo de San José?

 

Por un lado, una cooperación más estrecha; por otro, nosotros en la comunidad internacional nos entendemos como un bloque democrático. Queremos crear comunidades económicas donde ambos lados se beneficien, pero lo social es un aspecto importante. Es decir, que las grupos menos aventajados se beneficien de las riquezas, y no sólo unos pocos. Es decir, que aportemos a crear un orden mundial social y ecológico. Y que operemos juntos quizá en el contexto de la Organización Mundial del Comercio, en ciertos puntos centrales.

 

Vía: www.dw-world.de

Anuncios