Un porcentaje considerable de los alumnos que ingresan a las Universidades reprueba el examen de expresión escrita que son aplicados por algunas universidades a los futuros profesionales.

El 18% de los alumnos que ingresan a la Universidad Católica reprueba el examen de expresión escrita que esa casa de estudios superiores aplica desde 2003 para mejorar el desempeño de sus futuros profesionales.

En las universidades Alberto Hurtado, Adolfo Ibáñez y Central la situación es aún peor. Las tasas de reprobación varían entre 20% y 40%.

En la prueba realizada por la Universidad Católica, los ítemes de ortografía y vocabulario son las áreas en que los recién incorporados obtienen la peor puntuación.

A estos magros resultados se suma el pobre desempeño en la capacidad para mostrar puntos de vista alternativos dentro de la argumentación. Esta área fue medida en un ensayo en el que -sobre la base de tres opiniones- los alumnos debían refutar o defender el tema escogido.

Para el jefe del Departamento de Expresión de la U. Adolfo Ibáñez, Juan Carlos Palazuelos, el bajo nivel de los estudiantes de primer año en materia de lenguaje escrito se refleja en la pobreza del vocabulario y en las limitaciones que tienen para leer y analizar textos. Palazuelos agrega que “lo que más llama la atención -en mi opinión, lo más grave de todo- es que el colegio no les entrega la formación necesaria para desenvolverse de manera adecuada en la vida académica”.

Otro hecho particular son las diferencias entre los resultados de mujeres y hombres. En todas las dimensiones evaluadas, las mujeres obtuvieron mejores rendimientos.

Los nuevos estudiantes también deben responder un cuestionario sobre los hábitos de lectura y escritura, uso de medios de comunicación y manejo de idiomas. Los mejores resultados los obtuvieron escuelas del área de humanidades y ciencias sociales y aquellas más selectivas en su ingreso.

Ninguna carrera obtuvo el 100% de logros de sus alumnos evaluados, aunque en cuatro casos dicho porcentaje fue superior al 95%: Medicina, Letras Hispánicas, Psicología y Periodismo.

“El bajo nivel se refleja en la pobreza de vocabulario de los jóvenes, indiferencia hacia la lengua y limitaciones al leer y analizar textos”

Vía: www.elmercurio.com

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