Por: Omar Reyes Osuna

En este mismo blog publicamos las noticias sobre la creación de las nuevas regiones, la Región de Los Ríos (XIV) y la Región de Arica y Parinacota (XV). Hemos sido testigos a través de los medios, de las celebraciones con casas embanderadas, papel picado Imagen: Intendencia Antofagasta y fuegos artificiales incluidos, actos donde han participado las autoridades y los ciudadanos que componen estas nuevas regiones y con justa alegría.

Sin embargo, una vez pasada la celebración es necesario ver que hay de nuevo realmente en estas regiones y la verdad es que no hay nada nuevo bajo el sol.

Lamentablemente se está perdiendo una tremenda oportunidad para constituir estas regiones con sistemas innovadores de administración, esto se da principalmente porque la ley que las crea no innova en materia de administración, por tanto tendrán la misma organización que el resto de las regiones que ya existen.

Crear nuevas regiones sin dotarlas de una verdadera descentralización, sin dotarlas de verdadera autonomía en materias locales y regionales, es en dos palabra “Más Burocracia“, si bien es cierto que la burocracia es necesaria, no debemos olvidar que esta debe estar acompañada de un beneficio, debe servir para algo.

Si ya tenemos Regiones que funcionan bajo la Ley Orgánica Constitucional sobre Gobierno y Administración Regional, que dicho de un modo suave, de Gobierno y de Administración Regional tiene muy poco o nada, basta con mirar sobre la superficie de estos “Gobiernos Regionales” para darse cuenta que tales gobiernos no existen, de hecho me atrevería a decir que esta ley atornilla al revés para los intereses de las regiones. Entones corresponde preguntarse para qué queremos más regiones igualmente débiles en autonomía y descentralización.

Si alguien tiene dudas respecto de lo anterior, es bastante simple, para dilucidar este punto basta con responder una sola pregunta, ¿a quién le debe lealtad el Intendente? o dicho de otro modo ¿qué intereses debe resguardar el Intendente?, ¿los intereses de la región? o ¿los del Presidente de la República?, porque no es un tema menor que el Intendente sea el representante del Presidente en cada región y que a su vez los intendentes sean nombrados por el ejecutivo.

Me parece interesante entonces preguntarse ¿qué pasa cuando el Intendente de una región, se ve en el entredicho de lo que es mejor para la región y lo que es mejor para mantener el puesto?.

Se puede producir, otra vez, una dicotomía entre lo que es mejor para la región y lo que es mejor para el gobierno de turno también.

Esto último es probablemente factor para que no exista un verdadero interés político en descentralizar al país, es lógico políticamente mantener el poder concentrado y también es lógico desde el punto de vista de nuestra idiosincrasia, donde se desconfía de la capacidad de las instituciones para autoadministrarse, a modo de ejemplo tenemos al poder judicial que lleva años tratando de administrarse financieramente de manera autónoma.

Entonces lo que nosotros como ciudadanos debiéramos querer es descentralización y no nuevas regiones, y si de nuevas regiones se trata entonces debemos tender hacia nuevos gobiernos regionales, es decir, intendentes y consejos regionales elegidos democráticamente para que cuenten con legitimidad social.

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El proceso de regionalización en Chile

¿Qué significa descentralizar?

Capacidades regionales

Legislación sobre regionalización

Proyectos de ley para crear nuevas regiones

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