Francia. Nicolas Sarkozy, candidato a la presidencia de Francia por el partido de centroderecha Unión por un Movimiento Popular (UMP), propuso un nuevo “plan Marshall” para los jóvenes en los problemáticos suburbios franceses, a medida que la batalla para atraer el voto de este sector de la sociedad se incrementa en el país.

El llamado “plan Marshall” ayudó a que Alemania se recuperara después de la Segunda Guerra Mundial.Si Sarkozy gana la presidencia de Francia, ha prometido un nuevo comienzo en la educación y el entrenamiento para los jóvenes y los desempleados en los suburbios, en los que surgió la violencia en noviembre de 2005 por la frustración ante el desempleo y la discriminación racial.

Pero el candidato del UMP no es el único haciendo promesas para persuadir a los jóvenes en los suburbios de que las urnas son un arma más poderosa, que atrincherarse para asegurar que sus problemas son escuchados.

Ségolène Royal, la contendiente socialista, prometió que cada joven francés recibirá un préstamo sin intereses de 10.000 euros (US$13.300) por parte del Estado para que puedan asegurar su futuro cuando sean mayores.

A pesar de eso, parece que el hombre que hace menos promesas, el candidato centrista François Bayrou, es el que está conquistando más apoyo en los suburbios.

“Respeto”

Cuando Bayrou visitó los barrios de Seine-St-Denis, justo en las afueras de París, las multitudes gritaban apoyando a este afable candidato, quien es mejor conocido por su pasado rural, pero que está desarrollando un atractivo inesperado en los jóvenes ciudadanos que votarán.

Su política para los suburbios franceses, dijo a la BBC, es muy simple: “Lo más importante es el respeto, mirar a la gente como ciudadanos”, insistió. “Ellos piden ser vistos como personas y como ciudadanos de la misma manera que cualquier otro hombre o mujer francés”.

Esa actitud parece ganar una sección electoral difícil, una que notoriamente no estaba inclinada a votar.

Sofía, de 23 años, es empleada en una tienda en St-Denis quien admite casi haber renunciado a la política y los políticos, antes de haber escuchado a Bayrou.

“Parece que nos escucha, a los pobres y no sólo a los ricos. St-Denis es un suburbio pobre, y normalmente los políticos no piensan en nosotros, la gente de los suburbios. Ellos sólo nos describen como peligrosos o estúpidos”, dice.

“Votaré por él porque Nicolas Sarkozy es un tipo terrible y Ségolène Royal no es realmente una mujer de izquierda o una mujer de la gente”.

Cicatrices

Su amigo Samir está de acuerdo. “François Bayrou es el mejor candidato y estamos poniendo todas nuestras esperanzas en él. Con Sarkozy, tendríamos una policía estatal en Francia, y con Ségolène, ella habla demasiado y no se ve muy competente”.

“Era un tipo muy agradable, muy accesible”, dijo entusiasmado Mohammed, el encargado de una tienda, que anda en sus treintas. “Creo que podría hacer mucho por nosotros en los suburbios si él fuera elegido”.

Aún cuando las cicatrices de la violencia de 2005 desaparecen entre las deprimentes torres de edificios que rodean París, los recuerdos permanecen fuertes y la sociedad se divide profundamente.

Ségolène Royal también hizo un viaje personal para hacer campaña entre los votantes de la zona, en el suburbio parisino de Clichy-sous-Bois, el área donde los disturbios comenzaron.

22% de las personas en los suburbios más pobres están desempleados, alcanzando hasta 40% para aquellos menores de 25 años.

La cantidad de jóvenes de origen inmigrante sin trabajo es difícil de establecer, ya que la ley francesa prohíbe obtener datos sobre la etnicidad, por la idea de que todos los ciudadanos franceses son iguales.

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