Venezuela. Deseo presidencial de crear un “hombre nuevo” ajeno al capitalismo parece no coincidir con el interés de la población.

Mientras Hugo Chávez se declara un fervoroso creyente de las ideas de Marx y Lenin y proclama que llevará el país hacia el socialismo, la sociedad venezolana vive un inédito auge consumista que ha popularizado la cirugía estética y otros lujos.

Los excesos de dinero circulante por la prosperidad petrolera han llevado a los bancos a lanzarse a una encarnizada batalla por captar clientes, lo que ha forzado a bajar las tasas de interés. Esta situación estimuló el crédito al consumo de todo tipo de bienes, incluyendo las operaciones estéticas.

Los ingentes ingresos generados por las exportaciones petroleras, y el creciente gasto fiscal, han inyectado grandes sumas de dinero a la economía, que ha mostrado signos favorables de recuperación en los últimos tres años, consigna AP.

El apogeo del consumo ha tenido su mayor expresión en la multiplicación de los centros comerciales. Para finales de los 90 había 250 conglomerados comerciales en todo el país, y en menos de una década la cifra se elevó a unos 400. Sólo durante 2006 se inauguraron en Venezuela siete nuevos centros comerciales, y para este año se prevé la apertura de otros 13. El excedente de moneda ha llevado a los bancos a bajar a 6,5% las tasas para los ahorros, haciendo poco rentable esas inversiones ante una inflación que concluyó el año pasado en 17%, la tasa más alta de la región.

Ante los pocos incentivos para el ahorro, y los temores de que la inflación futura será mayor, la población está prefiriendo comprar para protegerse, expresó el directivo de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León.

Durante un discurso reciente ante miles de seguidores a los que instó a “deslastrarse” del consumismo y el capitalismo para crear un “hombre nuevo” como parte de modelo socialista que promueve, Chávez sostuvo que “el consumismo lleva por dentro una célula cancerígena, se llama la corrupción. ¿Cuál es la raíz de la corrupción? ¡Ah!, el ansia de poseer bienes materiales”.

Pero la posibilidad de que el venezolano pueda engranarse con el modelo socialista resulta lejana para algunos analistas.

“Eso (del modelo socialista) no corre para nada en esta sociedad estimulada de consumo, y cualquier intento de cambiarlo sería terriblemente negativo para la popularidad del Presidente”, aseguró León.

Noticia completa en El Mercurio.

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