Francia. Sondeo da luces de la espectacular alza en las encuestas del candidato centrista François Bayrou.

Seis de cada diez franceses no confían ni en la izquierda ni en la derecha para gobernar el país, según un sondeo publicado este martes que ayuda quizás a explicar la espectacular alza en las encuestas del candidato centrista, François Bayrou.

Bayrou, que dice que quiere trascender la división “estéril” entre los dos bandos, está, según las encuestas, en un pañuelo con Nicolás Sarkozy y Segolene Royal, cuyos respectivos equipos buscan, cada cual a su manera, la forma de contrarrestar su avance.

“La desconfianza hacia la izquierda y la derecha podría ser el tema dominante” de las Presidenciales de abril-mayo, indica el vespertino “Le Monde”, que publica la encuesta del Centro de Estudios Políticos (Cevipof), efectuada del 5 al 19 de febrero.

Este sondeo, al igual que los tres anteriores de este centro, muestra que se trata de un fenómeno “estructural”, ya que desde hace un año el porcentaje de los que no confían ni en la izquierda ni en la derecha para gobernar el país se sitúa entre el 60 y el 70%.

En la última, un 61% de los sondeados se sitúa en esta categoría de desconfiados, entre los que, a mediados de febrero, el centrista Bayrou estaba en cabeza, por delante del candidato conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal.

A unas semanas de la primera ronda de las Presidenciales, sólo un 17% de los franceses declara su confianza en la izquierda para gobernar el país, y un 21% declara la suya en la derecha.

Los “integrados”, que confían en la izquierda o la derecha para gobernar, representan sólo un 36% del cuerpo electoral, frente a un 52% hace 10 años, cuando la izquierda ganó las Legislativas.

En el otro extremo están los “fuera del sistema”, que no están “ni a la izquierda ni a la derecha” y que son ahora el 26% del electorado, tres puntos más que hace diez años.

Entre los dos están los “desconfiados”, que se reconocen en la división izquierda-derecha pero que no confían en ninguno de los dos bandos para gobernar el país y que son ahora un 61%.

Sarkozy y Royal dominan las intenciones de voto sólo entre los “integrados”, donde entre los dos totalizan un 76%, frente a un 40% entre los “desconfiados” y un 48% entre los “fuera del sistema”.

Entre los “desconfiados” Bayrou recoge tres veces más votos que entre los “integrados”.

La crisis de confianza afecta más a los simpatizantes socialistas que a los de la conservadora y gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMO) de Sarkozy, según el sondeo.

Sólo un 44% de los simpatizantes socialistas dice confiar en la izquierda para gobernar. El 61% de los de la UMP confía en la derecha para gobernar.

El sondeo revela, por otra parte, que un 46% de los sondeados no ha decidido aún por quién votar en la primera vuelta.

Con uno de cada ocho votantes dispuesto a cambiar de bando -un fenómeno que afecta más al electorado de izquierda que al de derechas-, los electores infieles podrían ser una de las claves de los comicios.

Por otra parte, un 53% de los sondeados cree que el resultado de las Presidenciales no permitirá mejorar las cosas en Francia. Las mujeres son más pesimistas (68%) que los hombres (61%).

Otra encuesta del instituto LH2 publicada hoy por “Libération” muestra que los electores no hacen una diferencia entre Royal y Bayrou en dos criterios clave que son la competencia y la talla de jefe de Estado. Sarkozy les aventaja claramente en sendos puntos.

En cuanto a honestidad, Bayrou se impone con el 38%, frente a un 26% para Sarkozy y para Royal, indica la encuesta.

Mientras, a tres días de que expire el plazo para presentar al Consejo Constitucional los 500 apadrinamientos de cargos electos necesarios para concurrir en las Presidenciales, seis postulantes los tienen ya.

Además del trío de cabeza y de la comunista Marie-George Buffet, dicen tenerlos el soberanista de derechas Philippe de Villiers y el minoritario Gérard Schicardi, del Partido de los Trabajadores.

Vía: El Mostrador.

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