Prensa Latina, Roma, Miles de personas se congregaron hoy en la norteña ciudad italiana de Vicenza para protestar contra la ampliación de la base estadounidense Camp Ederle, en las inmediaciones del viejo aeropuerto de Dal Molin.

La organización Comité de Ciudadanos de Vicenza convocó la manifestación, en la cual se calcula participaron unas 50 mil personas, vigiladas por mil 500 agentes y carabineros, así como dos mil 500 policías urbanos y voluntarios.

En dos grandes columnas, los manifestantes, pacifistas, ecologistas, religiosos, antiglobalistas y miembros de sindicatos y la propia coalición gubernamental de centroizquierda, se pronunciaron contra las obras de construcción del llamado Camp Ederle 2.

Por su lado, el primer ministro italiano, Romano Prodi, llamó a evitar la violencia durante las protestas contra su propia decisión de mantener el acuerdo alcanzado en 2003 por el anterior gobierno del conservador Silvio Berlusconi para ampliar la base.

La prensa nos califica de extremistas, protestó Oscar Manzini, representante en Vicenza de una de las mayores centrales sindicales del país. En diciembre pasado, 20 mil personas se manifestaron contra la base de forma pacífica y ahora ocurrirá lo mismo, apuntó.

Varios de los nueve partidos de la alianza en el poder, incluida Refundación Comunista, expresaron su rechazo a la construcción en un área de 430 mil metros cuadrados de lo que será la mayor instalación militar de Estados Unidos fuera de su territorio.

La referida agrupación estará representada en las protestas por varios legisladores y funcionarios de menor rango en el gabinete, en medio de los intentos de la oposición de centroderecha para sacar provecho político de esas diferencias en la coalición gobernante.

Camp Ederle 2, que aumentará de poco más dos mil 700 a cuatro mil 200 el número de soldados y sus familiares de la 173 brigada aérea en la actual base, contará con al menos ocho nuevos cuarteles, dos hospitales, restaurantes y áreas de entrenamiento.

La marcha contra el proyecto estadounidense, por valor de 500 millones de dólares, recorrió seis kilómetros, antes de la concentración en un parque cercano al centro de Vicenza, cuyo casco histórico quedó bajo cerco policial.

Con motivo de la manifestación, las autoridades italianas cerraron el espacio aéreo sobre la referida urbe, sobrevolada durante la protesta por helicópteros de la policía.

Medios de prensa capitalinos recuerdan que la decisión de Prodi de permitir las obras de ampliación de Camp Ederle 2 ocurrió en un momento tenso de los nexos entre Washington y Roma, después que el nuevo gobierno ordenó el retiro de las tropas de Iraq.

A diferencia de Berlusconi, el nuevo jefe de Gobierno oriento la salida del estado árabe de tres mil militares nacionales, tan pronto asumió su cargo, tras vencer su coalición en los comicios generales de abril de 2006.

Vía: Prensa Latina 

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