El Mercurio. La legendaria calle del puerto de Valparaíso se encontró el pasado fin de semana con un inesperado enemigo que hizo volar por los aires parte de su patrimonio histórico. El trágico suceso, que además tuvo un costo humano, hizo que las autoridades se preocuparan otra vez por el tema de ir al rescate de Valparaíso en su calidad de Patrimonio de la Humanidad. Aquí vemos qué es lo que se hizo y qué es lo que se espera hacer en calle Serrano.

Imagen El Rancahuaso

La calle Serrano es señalada por la crónica histórica como una arteria adelantada por distintos motivos. Fue la primera calle del Plan de la ciudad de Valparaíso, la primera pavimentada y la primera en que se instaló luz de mercurio. Incluso, en ella debutó el sistema del alumbrado público a gas, paradójicamente el mismo combustible que la convertiría en protagonista de una trágica efeméride 150 años más tarde.

El sábado 3 de febrero, la explosión que destruyó cuatro edificios en la centenaria calle Serrano de Valparaíso significó, una vez más, la merma del capital patrimonial de la ciudad-puerto. El accidente, aparte de conmocionar por la pérdida de vidas humanas, sirvió para que la opinión pública se diera cuenta de la frágil situación de nuestro patrimonio. Una realidad que, en todo caso, se puede encontrar en varios otros ejemplos a lo largo del país que, tal vez por ser menos dramáticos y por ello más silenciosos mediáticamente, han pasado inadvertidos.

Una de las inquietudes que surgieron, a raíz de esta tragedia, era saber qué es lo que se estaba haciendo para mantener todos aquellos sitios y bienes de Valparaíso que se hicieron merecedores en 2003 del título de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Y saber si cabía la posibilidad de que, después de pérdidas como las de la calle Serrano, pudiera perderse dicha categoría.

Sobre esta última inquietud las autoridades ligadas al tema patrimonial dicen que no hay posibilidad de perder dicho título una vez que ha sido entregado. Lo que sí puede pasar es que, a causa de negligencias y de mala mantención, Valparaíso se gane un nuevo título: el de patrimonio en peligro.

Al rescate de Serrano

En relación al caso de la calle Serrano, lo cierto es que ya estaban en marcha iniciativas destinadas a la recuperación patrimonial. Una de ellas estaba a cargo del Servicio de Cooperación Técnica, Sercotec, una filial de la Corfo que trabaja en el mejoramiento de las pequeñas y micro empresas. En tal sentido, el trabajo de Sercotec, que ha recibido financiamiento de la Unión Europea, tenía en la mira el carácter comercial de la calle Serrano. De este modo, a fines de 2005 y buena parte de 2006, Sercotec se dedicó a elaborar dos estudios destinados a revitalizar el barrio y a buscar modos de intervención amables con su carácter histórico y de estrecha colaboración con sus comerciantes. Los estudios significaron el levantamiento y catastro de varios inmuebles, 12 en total, entre los que se encontraban el Hotel Garden y el siniestrado edificio Subercaseaux. Datos que ahora han servido enormemente para el trabajo que se ha hecho en la zona actualmente frente a la crisis.

El proyecto también buscaba generar una norma de aplicación para letreros, fachadas y vitrinas, utilizando ejemplos internacionales de otras ciudades con perfil patrimonial. Y proponer un sistema de cableado subterráneo junto con el mejoramiento de sus veredas y calzadas.

Luego del desastre del sábado 3 (que dejó un saldo de 31 inmuebles con daños graves, más 5 con colapso estructural), el sector de Serrano entre Plaza Echaurren y Plaza Sotomayor pasó a denominarse “zona prioritaria” y, bajo la petición del gobierno, se comenzó a diseñar un programa especial destinado a apoyar a los comerciantes del lugar con la ayuda conjunta del SII y de la Tesorería General de la República. El plan ya está listo y se comenzará a aplicar a partir de mañana con una serie de medidas destinadas a aliviar, en términos de trámites, a los comerciantes en casos como, por ejemplo, la pérdida de sus documentos y libros contables.

Lea este artículo completo en El Mercurio.

Anuncios