El Mostrador, 05/02/07.- El documento, fruto de 25 años de esfuerzos, establece que “nadie será sometido a una desaparición forzada”, prohíbe las detenciones secretas y la privación de libertad en lugares no oficialmente reconocidos o controlados, y considera estas prácticas como un “crimen de lesa humanidad”.

La Convención internacional contra las desapariciones forzadas, adoptada el pasado diciembre por la Asamblea General de la ONU, será firmada mañana en París.

La primera dama de Argentina, la senadora Cristina Fernández Kirchner, y representantes de unos 50 países participarán en la ceremonia, en la sede del Ministerio francés de Exteriores, en presencia de su titular, Philippe Douste-Blazy.

El documento, fruto de 25 años de esfuerzos, establece que “nadie será sometido a una desaparición forzada”, prohíbe las detenciones secretas y la privación de libertad en lugares no oficialmente reconocidos o controlados, y considera estas prácticas como un “crimen de lesa humanidad”.

Considerada como un hito histórico, la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas afirma que una desaparición forzada es todo arresto, detención, secuestro u otra forma de privación de libertad de una persona por agentes del Estado o por grupos autorizados o con apoyo estatal.

Cuando entre en vigor (para ello hacen falta 20 ratificaciones), los Estados partícipes deberán tomar medidas apropiadas para investigar los casos de desaparición y reformar sus legislaciones para que la práctica sea tipificada como un delito criminal.

Según el Ministerio francés de Exteriores, asistirán a la ceremonia de la firma 30 ministros de Exteriores de varios continentes, así como personalidades como el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, la Alta Comisaria de Derechos Humanos de la ONU, Louise Arbour, y el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Jakob Kellenberger.

También está anunciada la presencia de, entre otros activistas, la presidenta de la asociación argentina “Madres de Plaza de Mayo”, Marta Vasquez Ocampo.

Se calcula que unas 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura argentina. También hubo centenares de desaparecidos en la dictadura en Chile.

El origen de la convención se remonta a un coloquio en el Senado francés, en 1981, organizado por asociaciones de derechos humanos francesas y argentinas y en el que se presentaron tres proyectos de convenio, dos de ellos por argentinos, explicó a Efe Sophie Thonon, letrada de familiares de franceses desaparecidos en Argentina y Chile cuyos casos son instruidos por la justicia francesa.

Desde 1981, según el Ministerio francés de Exteriores, 41.000 casos de desaparecidos no han sido nunca dilucidados en el mundo, y en el año 2005 hubo 535 nuevas desapariciones forzadas, según la misma fuente.

Para el subsecretario argentino de Estado de Derechos Humanos, Rodolfo Mattarollo, la convención es “un logro fundamental para la comunidad internacional pero sobre todo para América Latina”.

Indicó que a través del Grupo de Países de América Latina y el Caribe en la ONU, “logramos incluir en la convención la clasificación de crimen de lesa humanidad”.

Esto es “un logro fundamental, con todas las consecuencias que se derivan en el derecho internacional, como las imprescribilidad de crímenes de lesa humanidad”, afirmó en París Mattarollo, que destacó asimismo el “novedoso procedimiento de Habeas corpus internacional” de búsqueda urgente de las personas desaparecidas.

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