BBC Mundo, 31/01/07.- La clase política británica se encuentra conmocionada por estos días debido a un supuesto escándalo de corrupción en el que los partidos políticos habrían vendido títulos honoríficos a cambio de donaciones para sus campañas.

El martes, el principal recaudador de fondos del oficialista Partido Laborista, Lord Levy, fue arrestado bajo sospecha de desviar el curso de la justicia en la investigación de este caso, que en el Reino Unido se conoce bajo el nombre de “dinero por títulos honoríficos”.

Levy pagó una fianza y quedó en libertad, pero según los analistas su arresto fue un duro golpe para el gobierno.

Hace pocos días, Ruth Turner, una asesora del primer ministro, Tony Blair, también fue arrestada y luego liberada.

El propio Blair ha sido interrogado por la policía en torno al caso, convirtiéndose así en el primer jefe de gobierno británico en ser interrogado en relación a una investigación criminal.

Todos los involucrados niegan haber hecho algo incorrecto.

Aliado de Tony Blair

Ésta fue la segunda vez que Levy -un cercano aliado de Blair que ocupa un asiento en la Cámara de los Lores- es arrestado.

En julio pasado había sido detenido como parte de la investigación por la presunta venta de títulos, sin embargo no se le imputaron cargos y fue liberado.

El gobierno británico dijo Levy continúa ejerciendo su función como delegado para el Medio Oriente y que todavía juega un rol muy importante en este tema.

El vocero oficial del primer ministro evitó hacer más comentarios, pero afirmó que el gobierno ha colaborado plenamente con las investigaciones de la policía.

El círculo íntimo cuestionado

Varios miembros del círculo íntimo de Blair han sido interrogados por la policía. En total, cuatro personas han sido arrestadas en torno al caso.

Las investigaciones comenzaron luego de que apareciera una larga lista de préstamos secretos hacia el Partido Laborista antes de las elecciones generales del 2005.

Algunos de esos prestamistas luego recibieron títulos honoríficos o cargos políticos.

Las investigaciones también han abarcado a los demás partidos políticos británicos y a sus respectivos líderes.

Además de Blair, la policía también interrogó al ex líder del Partido Conservador (el principal partido opositor), Michael Howard.

Efectos “sísmicos”

Varios políticos se han pronunciado al respecto y consideran que el caso ha generado un escándalo moral en la clase política británica.

Nigel Evans, parlamentario perteneciente al Partido Conservador, dijo que el arresto de Levy constituye un desarrollo “sísmico” en el caso y agregó que “hay que admitir que las acusaciones son en realidad muy serias”.

Mientras que Edward Davey, jefe de los Demócratas Liberales (el segundo partido opositor más grande) dijo que hay un “olorcillo a Watergate en todo esto”, en referencia al escándalo que terminó forzando la renuncia del ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon.

Por su parte, el ministro de economía británico, Gordon Brown, dijo en una entrevista a la BBC que “la policía debe terminar las investigaciones y presentar todos los hechos”.

Vía: BBC Mundo.

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