Fotografía: Agencia EFE

Montevideo, 3 nov (EFE).

Poco antes de ser inaugurada hoy la XVI Cumbre Iberoamericana, ministros de los 22 países de la comunidad aprobaron todos los documentos que los jefes de Estado y de Gobierno firmarán el próximo domingo, el principal de ellos sobre “Migración y Desarrollo”.

La cumbre fue inaugurada en un teatro de Montevideo, donde el rey Juan Carlos de España pidió abordar el fenómeno de las migraciones con “serenidad”, “rigor” y “solidaridad”, y “la mirada puesta en el respeto y la protección de los legítimos intereses de las sociedades de origen y de acogida”.

El presidente anfitrión, Tabaré Vázquez, recordó que la comunidad iberoamericana “viene de lejos y puede ir aún más lejos”, y afirmó que “en este joven Siglo XXI, todavía hay utopías que es necesario hacer realidad”.

Antes de la inauguración, y después de meses de negociaciones no siempre fáciles, los ministros de Exteriores cerraron hoy el acuerdo sobre migraciones y una declaración, confirmaron a Efe fuentes diplomáticas brasileñas, españolas y venezolanas.

Los cancilleres consensuaron el “Compromiso de Montevideo sobre migraciones y desarrollo” y la “Declaración de Montevideo”, que se firmarán antes de concluir la Cumbre el domingo.

Uno de los asuntos centrales del “Compromiso” es la emigración como derecho del ser humano frente a la capacidad de los estados para controlar sus fronteras.

Se señala la necesidad de garantizar que “las políticas migratorias respeten plenamente los derechos humanos en el marco del ordenamiento jurídico de cada Estado, independientemente de su condición migratoria”.

“Migrar no es un delito, por lo que los Estados no desarrollarán políticas orientadas a criminalizar al emigrante”, dice el texto.

En la Declaración, los presidentes manifiestan su “voluntad de seguir luchando contra la desigualdad, el hambre y la pobreza”, que pueden comprometer la democracia y limitar los derechos ciudadanos.

Además, respaldan la “Alianza de Civilizaciones” promovida por España y Turquía, cuya finalidad es fomentar el diálogo y el reconocimiento mutuo entre las diversas culturas como principios de convivencia y respeto.

Una carta que apunta a crear un espacio común en el ámbito de la cultura es otro de los documentos de la cumbre.

Propone consolidar el espacio cultural iberoamericano “como ámbito propio y singular, con base en la solidaridad, el respeto mutuo, la soberanía, el acceso plural al conocimiento y la cultura y en el intercambio cultural”.

La cumbre emitirá, además, “documentos adicionales” sobre asuntos tan diversos como la reivindicación argentina de las Malvinas, el embargo estadounidense a Cuba o el muro que EEUU levanta en la frontera con México.

Se pronuncian contra este último por considerar “que la construcción de muros es una práctica incompatible con las relaciones de amistad y cooperación entre los Estados”.

Los muros, añaden, “no detienen la migración indocumentada, el tráfico de migrantes ni la trata de personas, incitan a la discriminación y xenofobia y favorecen la aparición de grupos de traficantes que ponen en mayor peligro a las personas“.

Otro documento reitera la “total condena de todo acto terrorista como acto criminal e injustificable”, y la decisión de combatirlo “en todas sus formas y manifestaciones”.

La Cumbre de Montevideo tendrá el dudoso honor de ser la que ha tenido el menor número de asistentes entre todas las celebradas desde que comenzaron estas reuniones iberoamericanas en la ciudad mexicana de Guadalajara, en 1991.

Sólo 12 de los 24 jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países miembros estuvieron presentes en la inauguración, ya que ocho se excusaron y otros cuatro llegaron tarde.
Entre las ausencias de mayor peso están las del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el cubano Fidel Castro, el venezolano Hugo Chávez o el peruano Alan García.

Via: EFE

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