Un Brown muy aplaudido reclama su derecho a suceder a Blair
Manchester (R.Unido), 25 sep (EFE).

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El ministro británico de Economía, Gordon Brown, reclamó hoy su derecho a suceder al primer ministro Tony Blair en un discurso ante el congreso laborista que se celebra en Manchester, tras el que fue aplaudido durante tres minutos por los asistentes puestos en pie.
“Me encantaría tener la oportunidad de enfrentarme a David Cameron y al Partido Conservador”, dijo Brown, de 55 años, en la que se ha convertido en su declaración más explícita sobre su deseo de asumir el relevo de Blair en el liderazgo del Laborismo y el Gobierno británico.
Ambos políticos escenificaron hoy una reconciliación pública ante los miles de delegados asistentes al congreso anual laborista que se celebra en Manchester (noroeste de Inglaterra), el décimo desde que los laboristas llegaron al poder, en mayo de 1997, y el último al que Blair asiste como primer ministro y líder de la formación.
Blair siguió atentamente el discurso de su ministro de Economía y le aplaudió en numerosas ocasiones, mientras que éste alabó los logros alcanzados por el líder laborista, que ha conseguido tres victorias electorales consecutivas para el partido.
Pero Brown admitió que entre ellos también había habido diferencias.
“Lamento que esas diferencias hayan distraído de lo que realmente importa y sé que Tony (Blair) también lo lamenta”, añadió Brown, quien expresó su determinación a contar con “todos los talentos” del partido y del país, en lo que se interpreta como una mano tendida a sus rivales en filas laboristas.
Blair se vio forzado a principios de septiembre a anunciar que éste sería su último congreso como líder laborista y primer ministro, tras la pugna vivida entre sus partidarios y los de Gordon Brown, que fue acusado incluso de traidoras maniobras por el entorno del líder laborista.
En un discurso de casi cuarenta minutos, más propio de un primer ministro que de un titular de Economía, Brown expuso su visión del Reino Unido en la era post-Blair y aseguró contar con la “experiencia” y los “valores” para dirigir esa etapa.
“Sé de dónde vengo, en lo que creo y lo que creo que puedo aportar”, dijo Brown, que se definió como una persona “bastante reservada” que no se había metido en política “en busca de titulares” o “celebridad”, sino porque entendía su trabajo como un servicio a la sociedad.
Brown ha sido criticado en numerosas ocasiones por su falta de carisma y una encuesta divulgada hoy mismo revelaba que muchos votantes le consideran “introvertido” y “arisco”.
El ministro de Economía abogó por que su partido se mantenga en el centro político y se comprometió con el Nuevo Laborismo, que él mismo contribuyó a construir y cuya reforma debe basarse, dijo, en el mantenimiento de una economía flexible, unos servicios públicos reformados y una cooperación global en la lucha contra el terrorismo.
“Nadie puede ser neutral en la lucha contra el terrorismo”, afirmó también Brown, que se comprometió a adoptar todos los pasos y recursos necesarios para asegurar que Irak, Afganistán o cualquier otro lugar no se conviertan en un refugio para los terroristas.
En política interior, destacó la necesidad de proseguir con “todas las reformas necesarias” en los servicios públicos para “modernizarlos” y adecuarlos a las necesidades de la sociedad británica.
“Como partido y como Gobierno hemos escalado una montaña gigantesca, pero ahora debemos escalar muchas más y algunas más desafiantes”, dijo Brown, quien también se comprometió a mejorar la inversión en educación y luchar contra el cambio climático.
El discurso adquirió tintes más personales cuando Brown habló de sus padres, de quienes dijo que había aprendido sus valores y a los que calificó como su “inspiración” y la razón por la que está en política.
Por su parte, el ministro de Transportes, Douglas Alexander, aliado de Brown y uno de los jóvenes políticos laboristas más prometedores, aplaudió el discurso del titular de Economía por considerar que no se había dirigido sólo a los militantes, sino a “todo el país”.
Tras la clara apuesta lanzada hoy por Brown para tomar el testigo de Blair habrá que esperar al discurso que mañana, martes, pronunciará el Primer Ministro para saber si ofrece a su correligionario el respaldo explícito que hasta ahora le ha negado en sus aspiraciones de sucederle como inquilino del número diez de Downing Street.

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